martes, agosto 17, 2010

Tecnología social para atajar los problemas de México


Ushahidi permitiría un monitoreo ciudadano del ejercicio de la función pública
Gabriel Moreno (Guadalajara, México) . – La creatividad es una característica que a menudo se asocia con los pueblos latinoamericanos. Pienso en la salsa, el mambo, el chachachá, el tango, en Cantinflas y Chespirito, en los muralistas mexicanos, en Frida Kahlo, en Remedios Varo – nacida en España pero formada artísticamente en México –, en Sor Juana Inés de la Cruz, en las mitologías pre-columbinas como el Popol Vuh, por citar algunos ejemplos. No hay duda que la región es una fuente de genio e imaginación, y sería útil que fuéramos capaces de invocar este capital para atender los obstáculos que enfrentan países como el nuestro.

El auge de las redes de comunicación digital y el acceso a las llamadas tecnologías sociales – como Facebook – son una oportunidad para canalizar la energía creadora que nos caracteriza a los mexicanos. Sería ideal que esta energía se oriente hacia acciones que fortalezcan a la ciudadanía de frente a políticos y partidos que – seguramente con algunas escasas excepciones – se caracterizan por su incompetencia, su afán de servirse a sí mismos, su falta de visión y compromiso social.

Un concepto que puede servir para desarrollar una plataforma de organización y acción ciudadana a gran escala es el de crowdsourcing, que en una de sus acepciones se refiere a la utilización de las tecnologías sociales como una forma de potenciar el poder colectivo de la sociedad. Hasta el momento, las tecnologías Web 2.0 y 3.0 han sido utilizadas principalmente para promover un mercado de ideas dispersas y desorganizadas, que funcionan bajo una lógica compatible con el modelo comercial de los medios de comunicación masiva. Es deseable por lo tanto que un grupo o grupos de ciudadanos comprometidos y preocupados con lo que pasa en el país comiencen a explorar formas de explotación de las tecnologías sociales que no estén controladas por ninguna elite empresarial, y mucho menos por políticas públicas diseñadas por los partidos para evitar a toda costa el surgimiento de una sociedad madura que los obligue a rendir cuentas.

Formas de crowdsourcing en México han sido empleadas con diferentes resultados en el pasado reciente, por ejemplo en el llamado “movimiento anulacionista” de rechazo al voto en las elecciones intermedias de Julio del 2009, y a través de la campaña “Internet necesario” que a finales del 2009 pasado sumó voces de diferentes sectores de la sociedad que frenaron una iniciativa para gravar fiscalmente los servicios de acceso a Internet. Estas experiencias, independientemente de sus motivaciones y resultados, dan razones para creer que acciones de crowdsourcing dirigidas por personas interesadas en el bien colectivo podrían servir para generar cambios significativos que contribuyan a frenar el constante deterioro político, de seguridad, ambiental y urbano que sufre el país.

Hay dos ejemplos de tecnología social, de muchos otros, que en la actualidad se están aplicando de manera exitosa. El primero es Ushahidi, una plataforma basada en Internet desarrollada para que ciudadanos de Kenia contribuyeran a reportar brotes de violencia inter-étnica debido a tensiones pre-electorales en diciembre del 2007. El sistema funciona de forma similar a Facebook; está diseñado para capturar texto, fotografías y video ingresados por computadora o teléfono móvil ligados a zonas geográficas específicas. Un estudio de la Kennedy School of Government (Harvard) encontró que los reportes hechos por Ushahidi habían servido para advertir sobre brotes de violencia desde el momento de su inicio, mientras que los medios masivos de comunicación sólo los reportaron una vez que ya habían ocurrido (Applegarth & Block, 2009: 50). Los programadores de Ushahidi han hecho disponible la plataforma para su aplicación en todo el mundo. En México se utilizó el año pasado como una forma de monitoreo electoral a través de la iniciativa “¡Cuidemos el voto!”, y la organización Louisiana Bucket Brigade la echó a andar para monitorear el daño provocado por el derrame de petróleo provocada por British Petrol en el Golfo de México.
Otro buen ejemplo de tecnología por Internet con potencial de beneficio social está presente en el caso de PickupPal, que prácticamente conecta a personas de Estados Unidos interesadas en “vender” o utilizar servicios de “Carpooling” o viaje compartido en automóvil. Mientras que la utilización de este sitio promueve la creación de un mercado de “Carpooling” la consecuencia es que menos personas utilizan su vehículo, se aprovecha la infraestructura destinada para esta modalidad de transporte (el carril para carpool existente en las freeways), y se reduce el congestionamiento vehicular, la contaminación, etc.

El punto es que Ushahidi y PickupPal permiten pensar en un sinfín de aplicaciones que bien desarrolladas y con la participación de muchas personas, podrían fortalecer la capacidad ciudadana de los mexicanos, ofreciendo por ejemplo una plataforma permanente para la vigilancia y el monitoreo de la función pública, y para atajar los problemas del congestionamiento vehicular en las ciudades del país. Por supuesto, ante el plan de echar a andar proyectos de esta naturaleza emergerían retos y problemas. La existencia de una herramienta de vigilancia anti-corrupción disponible para todo el mundo se prestaría a denuncias injustificadas, parte de tensiones y riñas entre particulares. Y un canal organizado de carpooling necesitaría generar confianza entre sus usuarios, dada la alta criminalidad en el país. Una solución de viajes compartidos también pisaría los intereses de diputados y líderes sindicales que controlan la concesión de rutas de transporte y taxis, por lo que seguramente enfrentaría toda clase de obstáculos y presiones políticas.

A estas y otras posibilidades de que las cosas salgan mal debe dedicarse tiempo y esfuerzo, pero la tecnología ahí está, y las ideas, no nos faltan.




3 comentarios:

Carlos G Garibay dijo...

Recibe un cordial saludo Gabriel.

Primero que nada aprovecho para darte una vez más la bienvenida a México. Después lo haré con mayor propiedad (con alguna bebida).

Como siempre muy interesante tu entrada al blog. Yo soy alguien que se la pasa todo el día trabajando con el internet y tengo la oportunidad de darme cuenta de las cosas que se pueden hacer. No acostumbro chatear pero cada vez que se me ocurre encender el chat hay muchísimos conocidos conectados y estoy convencido de que se pueden hacer cosas más allá de simple entretenimiento en el tiempo en el que se está en linea.

Casualmente tengo un par de días pensando en alguna idea como automovilista. Últimamente se han emprendido acciones ciudadanas, y una que otra de gobierno, que tienen por objetivo imponer la cultura ciclista en Guadalajara, lo cual es plausible. Sin embargo a veces creo que se ha tendido a satanizar al automovilista en lugar de tambien emprender acciones para promover un uso responsable del automóvil. Son muchas cosas y espero exponértelas con calma. Por lo pronto le echaré un vistazo al PicjupPal que mencionas y que pienso que estaría muy relacionado con esta idea.

Por lo pronto te mando un afectuoso saludo.

Estamos a la orden

Carlos G Garibay

Carlos G Garibay dijo...

Perdón, escribí mal PickupPal, error de dedo.

Mexican Wave dijo...

Gracias Charly por tu comentario. Sí, vamos a reunirnos y platicar sobre el tema, seguramente algunas ideas iniciales vendrán que podrían ser material para acciones concretas. Te envío un abrazo y seguimos en contacto.